Discurso de María Elena Morera en Chihuahua

Ciudad Juárez, Chihuahua, martes 16 de mayo de 2017

 

Participación de María Elena Morera Mitre, Presidenta de Causa en Común, en la inauguración del Foro Sumemos Causas por la Seguridad de Chihuahua

 

Muy buenos días a todas y todos ustedes.

Bienvenidos a este importante evento, pensado a favor de Chihuahua, de su seguridad, de su tranquilidad.

Saludo con mucho gusto a nuestros amigos de las organizaciones de la sociedad civil, analistas y académicos, autoridades de los tres órdenes de gobierno, a los medios de comunicación. Gracias por acompañarnos en este Foro.

Por la trascendencia de los temas que hoy discutiremos, y por la calidad de quienes participan, este es un evento de la mayor importancia, un espacio para dialogar sobre la apremiante situación que vive Chihuahua en materia de seguridad, y juntos encontrar y aplicar soluciones que ya no pueden demorar más.

Nuestro país pasa por momentos muy difíciles; en materia de seguridad, estamos enfrentando una profunda crisis: baste mencionar que, en promedio, se cometen en todo el territorio nacional, alrededor de dos mil asesinatos por mes.

Desafortunadamente, Chihuahua no es la excepción. En promedio, en el estado, 63 de cada cien personas consideran inseguro el lugar en el que habitan; y, en Chihuahua y Juárez, las cifras alcanzan casi 7 de cada 10. La desconfianza ciudadana se expresa en los elevados niveles de desprestigio que tienen las corporaciones de policía y procuración de justicia.

Cabe recordar que, después de los peores años de la violencia, entre el 2008 y 2010, los delitos de alto impacto disminuyeron, resultado, entre otros factores, de la intervención federal, de la creación de la Fiscalía General del Estado, de la depuración de los cuerpos de seguridad, del establecimiento del Mando Único, y de la ejemplar participación de la sociedad civil organizada. Sin embargo, la violencia ha repuntado y, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el año pasado hubo 33 homicidios por cada cien mil habitantes, muy por encima de la tasa nacional.

Es especialmente preocupante el repunte que han tenido los delitos de alto impacto desde el segundo semestre del año pasado a la fecha, como lo señalan las cifras del Secretariado: los tres meses de 2017 muestran un alarmante aumento en el número de homicidios en comparación los mismos meses del año anterior: de 77 a 121 en enero; de 64 a 145 en febrero; y de 75 a 118 en marzo.

Los datos son tan terribles como inadmisibles. La crudeza de las cifras muestra que buena parte de la arquitectura institucional de seguridad y justicia está rebasada. No es posible ver pasivamente cómo se nos escapa entre las manos, lo que con tanto esfuerzo y sacrificio se había logrado. Las familias quebradas por la delincuencia, como la de Miroslava Breach, infamemente asesinada; las víctimas de los crímenes, quienes sufren las consecuencias de la impunidad, no pueden seguir esperando. Necesitamos seguridad y justicia, y las necesitamos aquí y ahora. Posponer las soluciones es ser cómplices de los delitos.

Causa en Común, en alianza con diversas organizaciones hermanas, llevamos años exigiendo reformas legales y presupuestales para que los cuerpos de policía se transformen en instituciones fuertes, defensoras de sus comunidades, respetuosas de nuestros derechos.

Ante esta grave situación, a nivel nacional son dos las vertientes de reforma que urge resolver en el Legislativo. Por un lado, creemos que se requiere ofrecer un marco jurídico a la importante labor que realizan las Fuerzas Armadas, cuidando tres aspectos: cuándo, cuánto y cómo deben intervenir… ¿Cuándo? Sólo ante situaciones extraordinarias, claramente delimitadas. ¿Cuánto? Por tiempo limitado y con procedimientos precisos para su extensión. ¿Cómo? Respetando siempre los derechos humanos.

En síntesis, reconocemos la emergencia que vivimos, y entendemos y valoramos la labor de las Fuerzas Armadas, pero es precisamente por ello que creemos que debemos emprender sin demora la reforma profunda de las policías. Insistimos en que normalizar jurídicamente las acciones policíacas de las Fuerzas Armadas, y conformarnos con las policías que hoy tenemos, perpetuará los delicados escenarios de inseguridad que hemos vivido estos últimos años.

Por ello, llama la atención que no se estén impulsando, con la fuerza política que ameritan, propuestas que promuevan el desarrollo y fortalecimiento de las policías, que son las que legalmente tienen la responsabilidad de la seguridad pública. De hecho, creemos que fortalecer a las corporaciones civiles es el único camino para el paulatino retiro de las Fuerzas Armadas de las funciones de seguridad pública.

Se habla mucho del “mando único” o del “mando mixto”, cuando lo que urge es cumplir con las directivas de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, las cuales establecen lineamientos obligatorios para el desarrollo policial en los tres órdenes de gobierno.

Por ejemplo, estamos convencidos de que, de haberse continuado con el proyecto que incorporaba 5 mil elementos por año en la Policía Federal, se hubiera duplicado el estado de fuerza federal lo que permitiría disminuir las presiones operativas y políticas que hoy padecen las Fuerzas Armadas. De esta manera, hoy no estaríamos teniendo la discusión sobre la Ley de Seguridad Interior.

Reitero, es necesario fortalecer a las policías estatales y municipales, así como también a la Policía Federal.

En el mismo sentido, requerimos modificaciones de ley que empaten incentivos y sanciones con los presupuestos de seguridad; en el que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública actúe realmente como órgano técnico que certifique los avances y, sobre todo, que sancione cuando haya retrasos o retrocesos.

Señoras y señores:

No dejemos que el silencio sirva de comparsa a la impunidad. En ello las organizaciones de la sociedad civil tenemos una gran responsabilidad para incidir en los asuntos públicos y de participar en las decisiones que nos afectan como comunidad… Y, frente al poder, señalar deficiencias, denunciar desviaciones, pero también proponer enmiendas, reformas, nuevos caminos.

Ese es el sentido de este Foro: imprimir el sentido de urgencia que nos exige la situación de que vivimos. Exigir las reformas institucionales que nos permitan construir, ahora sí, instituciones de policía honestas, profesionales, dignas y eficaces… Y recuperar la seguridad y la tranquilidad perdidas.

Sigamos dialogando, denunciando, actuando. El país ya ha pagado costos inmensos en vidas, en sufrimiento, en recursos. No perdamos ya más tiempo. El reloj sigue corriendo en contra.

Muchas gracias.

Causa en Común A.C. Sudermann 404- 503 Col. Bosques de Chapultepec CP 11580, México DF +52 55 5255 - 5861 info@causaencomun.org.mx Skype
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